jueves, 14 de febrero de 2013

Renunciar hoy


La verdadera causa de la renuncia del Papa. 


Tengo 23 años y aún no entiendo muchas cosas. Y hay muchas cosas que no se pueden entender a las 8:00am cuando te hablan  decirte escuetamente: “Daniel, el papa dimitió.” Yo apresuradamente contesté: “¿Dimitió?”. La respuesta era más que obvia, “Osea renunció, ¡Daniel, el papa renunció!” 



El Papa renunció. Así amanecerán sin fin de periódicos mañanas, así amaneció el día para la mayoría, así de rápido perdieron la fe unos cuantos y otros muchos la reforzaron. Y que renunciara, es de esas cosas, que no se entienden. 



Yo soy católico. Uno de tantos. De esos que durante su infancia fue llevado a misa, luego creció y le agarró apatía. En algún punto me llevé de la calle todas mis creencias y a la Iglesia de paso, pero la Iglesia no está para ser llevada ni por mí, ni por nadie (ni por el Papa). En algún punto de mi vida, le volví a agarrar cariño a mi parte espiritual (muy de la mano con lo que conlleva enamorarse de la chavita que va a misa, y dos extraordinarios guías llamados padres), y así de banal, y así de sencillo, recontinué un camino en el que hoy digo: Yo soy católico. Uno de muchos, si, pero católico al fin. Pero así sea un doctor en teología, o un analfabeta de las escrituras (de esos que hay millones), lo que todo mundo sabe es que el Papa es el Papa. Odiado, amado, objeto de burlas y oraciones, el Papa es el Papa, y el Papa se muere siendo Papa. 

Por eso hoy cuando amanecí con la noticia, yo, al igual que millones de seres humanos..nos preguntamos ¿porqué?. ¿Porqué renuncia señor Ratzinger?. ¿Le entró el miedo?. ¿Se lo comió la edad?. ¿Perdió la fe?. ¿La ganó?. Y hoy, después de 12 horas, creo que encontré la respuesta: El señor Ratzinger, ha renunciado toda su vida. 



Así de sencillo. 



El Papa renunció a una vida normal. Renunció a tener una esposa. Renunció a tener hijos. Renunció a ganar un sueldo. Renunció a la mediocridad. Renunció a las horas de sueño, por las horas de estudio. Renunció a ser un cura más, pero también renunció a ser un cura especial. Renunció a llenar su cabeza de Mozart, para llenarla de teología. Renunció a llorar en los brazos de sus padres. Renunció a teniendo 85 años, estar jubilado, disfrutando a sus nietos en la comodidad de su hogar y el calor de una fogata. Renunció a disfrutar su país. Renunció a tomarse días libres. Renunció a su vanidad. Renunció a defenderse contra los que lo atacaban. Vaya, me queda claro, que el Papa fue un tipo apegado a la renuncia. 



Y hoy, me lo vuelve a demostrar. Un Papa que renuncia a su pontificado cuando sabe que la Iglesia no está en sus manos, sino en la de algo o alguien mayor, me parece un Papa sabio. Nadie es más grande que la Iglesia. Ni el Papa, ni sus sacerdotes, ni sus laicos, ni los casos de pederastia, ni los casos de misericordia. Nadie es más que ella. Pero ser Papa a estas alturas del mundo, es un acto de heroísmo (de esos que se hacen a diario en mi país y nadie nota). Recuerdo sin duda, las historias del primer Papa. Un tal..Pedro. ¿Cómo murió? Si, en una cruz, crucificado igual que a su maestro, pero de cabeza. 

Hoy en día, Ratzinger se despide igual. Crucificado por los medios de comunicación, crucificado por la opinión pública y crucificado por sus mismos hermanos católicos. Crucificado a la sombra de alguien más carismático. Crucificado en la humildad, esa que duele tanto entender. Es un mártir contemporáneo, de esos a los que se les pueden inventar historias, a esos de los que se les puede calumniar, a esos de los que se les puede acusar, y no responde. Y cuando responde, lo único que hace es pedir perdón. ‘Pido perdón por mis defectos’. Ni más, ni menos. Que pantalones, que clase de ser humano. Podría yo ser mormón, ateo, homosexual y abortista, pero ver a un tipo, del que se dicen tantas cosas, del que se burla tanta gente, y que responda así..ese tipo de personas, ya no se ven en nuestro mundo. 



Vivo en un mundo donde es chistoso burlarse del Papa, pero pecado mortal burlarse de un homosexual (y además ser tachado de paso como mocho, intolerante, fascista, derechista y nazi). Vivo en un mundo donde la hipocresía alimenta las almas de todos nosotros. Donde podemos juzgar a un tipo de 85 años que quiere lo mejor para la Institución que representa, pero le damos con todo porque “¿con qué derecho renuncia?”. Claro, porque en el mundo NADIE renuncia a nada. A nadie le da flojera ir a la escuela. A nadie le da flojera ir a trabajar. Vivo en un mundo donde todos los señores de 85 años están activos y trabajando (sin ganar dinero) y ayudan a las masas. Si, claro. 



Pues ahora sé Señor Ratzinger, que vivo en un mundo que lo va a extrañar. En un mundo que no leyó sus libros, ni sus encíclicas, pero que en 50 años recordará cómo, con un simple gesto de humildad, un hombre fue Papa, y cuando vio que había algo mejor en el horizonte, decidió apartarse por amor a su Iglesia. Va a morir tranquilo señor Ratzinger. Sin homenajes pomposos, sin un cuerpo exhibido en San Pedro, sin miles llorándole aguardando a que la luz de su cuarto sea apagada. Va a morir, como vivió aún siendo Papa: humilde. 



Benedicto XVI, muchas gracias por renunciar. 

domingo, 28 de octubre de 2012

MISIÓN DE LA IGLESIA


¿Cuál es mi tesoro?

Mateo 6:19-21 
«No amontonen tesoros en la tierra, donde hay polilla y hongo que corroen, y ladrones que socavan y roban.  (20)  Amontonen más bien tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni hongo que corroan, ni ladrones que socaven y roben.  (21)  Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.

Que toda la humanidad desee la vida eterna es la primera misión de la Iglesia, es decir, de todos los bautizados. Aferrarnos al mundo y sus fantasías es alejarnos del verdadero sentido de la vida; todo cuanto tenemos en este mundo no puede ser nuestro fin sino nuestro medio para llegar al fin verdadero, que es Dios.

“Yo vine para que tengan vida y la tengan en abundancia.” (Juan 10, 10) dice Jesús. Y para montarnos en el tren de la vida, es necesario desprendernos de todo cuanto nos ata a este mundo, todo aquello que nos quita la paz, la alegría, la oportunidad de compartir, el sentido mismo de vivir. Si revisamos bien nuestra vida descubriremos que nuestro tesoro se lo está comiendo la polilla del orgullo, de la envidia, de la soledad, de la tristeza, de la guerra y cuantas otras que nos van destruyendo.

El tesoro del cielo se va amontonando con la grata convivencia familiar, amistosa y laboral, que se crea con un corazón desprendido y afianzado en el amor. Amor que hemos recibido de Dios. Que nuestro tesoro sea la vida eterna, estar junto a Dios.   

jueves, 25 de octubre de 2012

TU AMIGO

En muchas ocasiones olvidamos  que Jesús nos invita a ser su amigo. Jesús mismo dice a sus discípulos y hoy nos dice a nosotros: "A ustedes los he llamado amigos porque les he dado a conocer todo lo que escuché  a mi Padre" (Juan 15, 15). Ser amigo es conocer, es amar, es comprender, es intimar, por eso en nuestra vida tenemos pocos amigos... ¿Quieres que Jesús sea tu amigo?


domingo, 21 de octubre de 2012

MISIÓN DE LA IGLESIA


El Agua Viva

Juan 4:13-14  Jesús le respondió: «Todo el que beba de esta agua, volverá a tener sed;  (14)  pero el que beba del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le dé se convertirá en él en fuente de agua que brota para vida eterna.» 


El centro de la vida y misión de la Iglesia es Jesucristo, el agua viva. Todo cuanto hagamos para que Dios esté presente en el mundo, tiene que iniciar y terminar en la Persona de Jesús de Nazaret. Él no es tan sólo un buen hombre o un buen profeta o gran predicador, Él es el Emmanuel, es decir, El Dios con nosotros. Siendo Dios quiso hacerse hombre, quiso estar en el vientre de una madre y nacer, quiso aprender a caminar y hablar, quiso vivir en las necesidades de una humilde familia, quiso aprender de la vida, de la sociedad y de su religión. Jesús es el Dios-Hombre.

En la Persona de Jesús, el hombre no sólo conoció a Dios sino que también se conoció a él como hombre, por eso Jesús es el agua viva, porque cuando Él entra radicalmente en el creyente, integra todo su ser. Ser cristiano no es ser parte de una religión, sino haberse encontrado con una persona, Jesús de Nazaret. Ser cristiano es haber encontrado el agua viva que se bebe cada día para así convertirse en fuente para otros. Ser cristiano es transformar el mundo con la presencia de Dios.

Por tal motivo el cristiano no pone en negociación su fe, no puede negociar a una persona, no puede creer una cosa hoy y mañana ya pensar otra. La misión del cristiano es el proyecto del Señor Jesús: instaurar el Reino de Dios desde el amor en la humanidad, para que todos tengan vida eterna. 

viernes, 19 de octubre de 2012

EL SENTIDO DE LA VIDA


TODOS DEBEMOS INTERESARNOS POR EL SENTIDO DE LA VIDA, LA VIDA ES MUCHO MÁS QUE COMER, DIVERTIRNOS, JUGAR, COMPARTIR, TRIUNFAR, ALCANZAR FAMA O DINERO... LA VIDA ES UN ENCUENTRO CON EL SER SUPREMO: DIOS.

TE HAS PREGUNTADO QUÉ SENTIDO TIENE TU VIDA... YA ES EL MOMENTO

miércoles, 17 de octubre de 2012

NUEVO PADRE GENERAL

Con gran alegría anunciamos a todos nuestros amigos y visitantes la llegada al generalato del Padre Milton Zonta SDS, de la Pronvincia Salvatoriana del Brasil; hoy inicia un periodo de seis años para animar y orientar nuestra Sociedad del Divino Salvador en el mundo entero. 

Los Salvatorianos de la región del Ecuador nos sentimos muy agradecidos por la gracia que nos ha dado el Espíritu Santo en nuestra comunidad. Y desde luego por la intercesión de la Santísima Virgen María, de nuestro Venerable Padre fundador Francisco Jordán SDS y la Beata María de los Apóstoles, la primera Salvatoriana, para que nuestra labor salvadora sea pura acción de nuestro Señor Jesucristo. Sabemos la gran necesidad que tenemos de orar mucho para que Dios continúe regalándonos su luz y nos muestre el camino. 

Una vez más afirmamos con fuerza las palabras del Padre Fundador: NINGÚN SALVATORIANO DESCANSARÁ HASTA QUE TODOS CONOZCAN, AMEN Y SIRVAN AL DIVINO SALVADOR"

Ahora queremos compartir algunas fotografías junto al Padre Milton SDS, nuevo Superior General, cuando nos visitó siendo el encargado de la formación a nivel mundial. 

P. Milton Zonta SDS
Superior General Sociedad del Divino Salvador
 

P. Milton SDS, Superior General
P. Wilson SDS, Animador Regional 







P. Milton SDS, junto al P. Bernardo SDS

P. Milton SDS, Junto a los Licos Salvatorianos Ecuador 

P. Milton SDS, junto a algunos miembros de la Juventud Salvatoriana  

P. Milton SDS, junto a los formandos del Ecuador 

domingo, 14 de octubre de 2012

MISIÓN DE LA IGLESIA


El Reino de Dios

Mateo 6:31-34 
No andén, pues, preocupados diciendo: ¿Qué vamos a comer?, ¿qué vamos a beber?, ¿con qué vamos a vestirnos?  (32)  Que por todas esas cosas se afanan los gentiles; pues ya sabe su Padre celestial que tienen necesidad de todo eso.  (33)  Busquen primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se les darán por añadidura.  (34)  Así que no se preocupen del mañana: el mañana se preocupará de sí mismo. Cada día tiene bastante con su propio mal.

La misión de la Iglesia es instalar en la vida de cada varón y mujer, en la vida de cada familia, en la vida de cada sociedad, el REINO DE DIOS. El día en que todos los hombres tengan en su corazón el REINO DE DIOS acabaremos con todos los males que entristecen y arruinan la vida de los hombres.

Cuando el REINO DE DIOS Y SU JUSTICIA esté en la mente y en el corazón de ricos y pobres, nadie tendrá hambre, nadie tendrá sed, nadie tendrá frío, pues llegará por añadidura la comida, la bebida y el vestido. Por tal motivo la preocupación de cada cristiano, desde que se levanta hasta que va al descanso, debe ser vivir y contagiar a todos del REINO DE DIOS Y SU JUSTICIA.

Quienes ponen su preocupación por los bienes de este mundo descubrirá en los que buscan el REINO DE DIOS Y SU JUSTICIA que son más felices, más solidarios, más fraternos, más llenos de Dios. Y descubrirán que su balanza pesa mucho más que todas sus riquezas. Porque un abrazo, un saludo, un partir el pan para compartirlo, una compañía en la tristeza o alegría vale mucho más, en la vida del hombre, que el trozo de pan, el vaso de agua y el vestido de gala.

domingo, 7 de octubre de 2012

MISIÓN DE LA IGLESIA


Algunos elegidos

Marcos 3:13-15 
Subió al monte y llamó a los que él quiso; y vinieron donde él.  (14)  Instituyó Doce, para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar  (15)  con poder de expulsar los demonios.

Para la misión de la Iglesia el Señor Jesús elige a unos de entre los muchos de una manera muy especial. No los elige porque son mejores que los otros o porque son más malos que los otros, sólo los elige porque a ellos se les ha concedido dones especiales para tal misión. Pero ellos también están en el camino, ellos también están buscando mejorar cada día más, ellos también quieren encarnar el mensaje y el proyecto de Jesús en sus vidas. Los elegidos no son extraños al resto de bautizados.

La primera acción del elegido es estar con el Señor Jesús, crecer en la escucha de su Palabra y en la celebración y vivencia de sus sacramentos. Para así poder ser enviados a predicar, segunda acción fundamental del elegido, contagiar al mundo del mensaje de Jesús. Y el que se ha enriquecido de la Palabra que da vida y la ha proclamado a todos puede expulsar demonios, no por sus fuerzas y capacidades sino por su fe en la Persona de Jesús.

Dentro de la misión de la Iglesia, esta como primer pilar el orar por los elegidos de Jesús, sacerdotes, religiosos y religiosas. Sin la oración es muy fácil que la tentación los venza y caigan en pecado. Como también brindarles la compañía y la comprensión, nada hace más fuerte a un elegido que sentirse querido, respaldado y valorado. 

lunes, 24 de septiembre de 2012

¿Por qué de la Cruz?

P. Francisco María de la Cruz Jordán

“Mientras los judíos piden milagros y los griegos buscan el saber,  nosotros proclamamos a un Mesías crucificado: para los judíos ¡qué escándalo! Y para los griegos ¡qué locura!” (1 Corintios 1:22-23). Así lo planteaba San Pablo y el Padre Jordán lo asimiló muy bien en su ministerio y en su vida diaria. Tanto comprendió en su vida la Cruz de Cristo que quiso llevar tal palabra en su nombre religioso: Padre Francisco María de la Cruz Jordán.

La Cruz tiene detrás de sí la entrega del amor, la seguridad de la verdad, la respuesta al mal y a todos sus frutos. La Cruz es lo que ofrecen los corazones contaminados del mal que no quieren escuchar la voz de Dios pero a su vez es la herramienta de Dios para mostrar al mundo su triunfo. Ya que todo sufrimiento por la defensa de la verdad y de la justicia se plenifica en cualquier vida humana. Jesucristo, el Dios-Hombre, al aceptar la Cruz le dijo al mundo que no tenía sentido retractarse de la verdad por ser aceptado y con su resurrección le dijo al mundo que ni la injusticia ni la muerte tienen la última palabra.

Es así como el Padre Jordán comprendió que las buenas obras, las que dan vida eterna, nacen y crecen a la sombra de la Cruz, del sufrimiento. Él aceptó numerosos sufrimientos que permitieron que diversos varones y mujeres en el mundo trabajen hoy por la salvación de toda la humanidad. A quienes les ha ido mostrando que los “sufrimientos son un punto clave en la vida de un apóstol”. Les ha mostrado que en el caminar del apostolado se puede encontrar con cuatro cálices, que hay que beberlos cuando se presentan para llevar a feliz término el plan de Dios. Un cáliz puede venir por el enemigo de la salvación, otro viene de los hombres malos que nos persiguen y nos atacan porque combatimos sus pasiones y desenfrenos y tratamos de ponerles bajo la ley de Cristo, otro más amargo viene de los buenos que no te comprenden y te juzgan, un último cáliz viene de aquellos que se supone están para protegernos y ayudarnos.

Las grandes obras nacen y crecen a la sombra de la cruz.

lunes, 17 de septiembre de 2012

¿Por qué María?

P. Francisco María de la Cruz Jordán

“Profesen a María Santísima, una perfecta devoción, por medio de prácticas públicas y privadas por la extirpación de los defectos y por el ejercicio de las virtudes”, repetía una y otra vez el Padre Jordán a sus hijos espirituales. Él reconocía a la sencilla y humilde María como la maestra del discipulado, la que había acogido con generosidad y con prontitud el llamado que el Padre Celestial le había hecho. Esta era la motivación que tuvo en 1883 Juan Bautista Jordán para complementar su nombre religioso con el nombre María, Padre Francisco María.

Fue tal la devoción a María Santísima que la fundación de la Sociedad del Divino Salvador fue realidad en la fiesta de la Inmaculada Concepción, 08 de diciembre de 1881. El Padre Jordán encomendó siempre su proyecto de salvación a la Madre de Dios, solía decir con insistencia: “Orad… sin cesar y con gran confianza a la poderosa Reina del cielo para que podamos extender la salvación… y a fin de que cada uno de nosotros, lleno de espíritu apostólico y gran coraje, pueda acelerar el rescate del linaje humano que está en pecado y en error”. Tenía la piadosa costumbre de poner en la imagen de la Inmaculada Concepción, ante la cual siempre se arrodillaba a orar, papelitos escritos con las necesidades, materiales y espirituales, que tenía para el buen desarrollo y avance de la comunidad religiosa.

El Padre Francisco María dijo un día a sus hijos espirituales: “Quiero hoy imprimir en su corazón el rezo del Santo Rosario… Pero ¿cómo debemos rezar el rosario? De forma clara, atenta y devota, con atención como debe hacerse con cada oración.

Y el Buen Dios que sabe premiar a los suyos le concedió la dicha de ir a su encuentro el 8 de septiembre, fiesta del nacimiento de la virgen María, de 1918.

Cada uno debe venerar a la Madre de Dios por las prácticas de las virtudes.

lunes, 10 de septiembre de 2012

¿Por qué Francisco?


P. Francisco María de la Cruz Jordán

El Padre Jordán guardaba una gran admiración religiosa a San Francisco de Asís, hombre que renunció a todas sus riquezas por entregarse de completo al servicio del evangelio y la construcción del Reino de Dios, acompañando y siendo uno de tantos pobres de la época. Por tal desprendimiento material y económico del pobrecillo de Asís fue que Juan Bautista Jordán decidió iniciar su nombre religioso con el nombre Francisco.    

El Padre Jordán veía en la pobreza el medio más acertado para seguir ciegamente al Señor; él siendo de un hogar muy pobre, que le costaba la sobrevivencia, fue un hombre que nunca se empecinó en aferrarse a lo material o al dinero. Tenía claro que tanto lo material como el dinero eran medios con los cuales podía servir mejor al Señor.


Por eso nunca la escasez fue un motivo para renunciar al llamado que recibió de Dios, servirle en la fundación de una gran familia: La Familia Religiosa Salvatoriana. Pues confiaba en que quien le había llamado no lo dejaría sólo. Solía decir con gran esperanza: “Deben ser hombres de confianza y de oración, emplear todos los medios permitidos. Deben hacerlo de esta manera: esperar todo de Dios, pero por otra parte también trabajar como si dependiera todo de su trabajo.”. La pobreza reflejada en la confianza y el desprendimiento, todo por el servicio. 

Deseo que todos sigan al Divino Salvador en el sufrimiento como lo hizo San Francisco de Asís.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Venerable P. Francisco María de la Cruz Jordán, SDS


El 16 de junio de 1848, en Gurtweil-Alemania, en tiempos de una Europa revolucionaria, la segunda bendición para el matrimonio Jordán-Peter alcanza el gozo de la existencia en este mundo terrenal. El nacimiento de Juan Bautista Jordán, nombre que recibió en la pila bautismal, un día después de su nacimiento, será la alegría de don Lorenzo, su padre, y doña Notburga, su madre, la compañía de Martín, su hermano. Pero nadie sabía en ese momento que Juan Bautista trasformaría la historia de la Iglesia.

Este hijo de aquella Alemania descristianizada, entre luchas y sufrimientos financieros, alcanzará la gracia de Dios en el ministerio presbiteral, el 21 de julio de 1878 con 30 años de edad. Ya para este momento su espiritualidad a tomado una mirada de entrega a Dios, él dice: “Señor Jesucristo, decido y pretendo recibir hoy la sagrada orden del presbiterado para tu gloria y la salvación de las almas.  Toma y recíbeme como un perenne holocausto para Ti…  Infinitas gracias a Dios por toda la eternidad”.

Pero Dios tenía preparado para el Padre Juan Bautista Jordán algo más grande en el ministerio presbiteral. Dios lo había elegido “desde el vientre de su madre”, y le iba a dar “una gran descendencia” espiritual. Dios lo llamó, para que desde sus fortalezas y sus debilidades ofreciera a la Iglesia una gran familia que no descansará hasta que todos conozcan amen y sirvan al verdadero Dios revelado en la persona de Jesucristo. Esta gran misión revelada para el Padre Juan en las palabras de Jesús: “Esta es la vida eterna, que te conozcan a ti, único Dios verdadero y a tu enviado Jesucristo” (Juan 173), es conocida en el mundo entero como la Familia Salvatoriana.

Siendo el P. Juan el primero en recibir votos religiosos en la Familia Salvatoriana recibe el nombre de Francisco María de la Cruz Jordán. En este nombre, que él eligió, podemos descubrir su profunda espiritualidad y entrega a la voluntad de Dios. Francisco, hace honor a San Francisco de Asís, en quien reconoce la grandeza de abrazar la pobreza. María, venerando a la Santísima Virgen María, primera cristiana que enseña que la fidelidad es fundamental en el seguimiento de Jesús. De la Cruz, glorificando al Verbo encarnado que dejó que el amor reinara y los deseos humanos sucumbieran, pues “toda gran obra nace a la sombra de la cruz”, afirmará el P. Jordán.